"No hay justificativos para falta de respeto al Presidente Correa": Canciller Espinosa
La Ministra de Relaciones Exteriores se ha reincorporado a sus actividades al frente de la Cancillería luego de un quebranto en su salud. Hoy explicó el incidente sufrido por el Primer Mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, en un aeropuerto de los Estados Unidos, cuando "no se respetó el principio de inmunidad jurisdiccional ni recibió el trato que se merece de acuerdo al derecho internacional". Para María Fernanda Espinosa se trata de una práctica reiterada y un problema de fondo de ignorancia y arrogancia por parte de ese país “que cree que está por encima de los demás”.
Según la funcionaria el incidente ha sido abordado de una manera absolutamente equivocada. A su juicio lo que ocurrió fue que los EEUU irrespetó un principio fundamental que es la inmunidad de jurisdicción de un Jefe de Estado, y no de un problema surgido por un trámite administrativo, es decir, por no haber anticipado suficientemente el paso del Mandatario por ese país.
“En el supuesto no consentido de que no se informa a tiempo, llega un Jefe de Estado, se presenta, se identifica y eso es suficiente para que tengo un trato digno y respetuoso como corresponde; ese es el derecho internacional, por lo tanto aquí lo que se ha tratado de utilizar es que se ha mandado la información en 24 horas y no 72 como están pidiendo. No, no, no; nosotros enviamos la información, el departamento de Estado respondió a la Cancillería diciendo que tomarán las acciones del caso”.
Asimismo reveló que lo mismo le ocurrió al Vicepresidente Lenín Moreno, en Atlanta “que lo sacaron incluso de su silla de ruedas y lo humillaron y ahí en ese momento nos dijeron que no se envió la información con 48 horas; ahora son 72, esos son procedimientos administrativos que no tienen nada que ver con el respeto, el buen trato digno que merece un jefe de Estado”.
En ese sentido la canciller Espinosa dijo que aquí no hay justificación, por lo tanto como es de conocimiento público, el departamento de Estado y la embajada de ese país han pedido mil disculpas por este impasse, por este mal trato al Presidente de la República. A él le corresponde aceptarlas por ser víctima del mal trato pero a nivel diplomático esta es la segunda ocasión.
“No olvidemos que es una práctica reiterada de los Estados Unidos; ahí hay un problema más de fondo de ignorancia y de arrogancia, que es el país que está por encima incluso de las normas internacionales sobre la inmunidad de jurisdicción de un jefe de Estado. Aquí no hay disculpa ni justificación”, agregó.
Dijo estar segura que no hay mala fe ni una actitud deliberada en contra del Presidente Correa sino que es una práctica reiterada “por la ignorancia y por una arrogancia de que es un país que está por sobre todos los demás”. Señaló que eso no puede ser, que EEUU, como China, como Japón, como Indonesia, se tiene que ajustar al derecho internacional y sus normas que incluyen la inmunidad jurisdiccional para los jefes de Estado.
Consultada en entrevista concedida a Teleamazonas que si por ello no se podría pensar que se no se renovará la base de Manta y se la podría entregar a una concesión china, dijo que hay que hacer una distinción: “este es un impasse, un mal trato, una humillación a un jefe de Estado, y las relaciones bilaterales en materia comercial, militar que mantengamos con EEUU es distinto. No se puede decir que vamos a sacar a los norteamericanos de la Base de Manta. No. Vamos a respetar un convenio firmado hasta el 2009 y no lo vamos a renovar; ese es un derecho soberano que tiene el país, por lo tanto no hay que meter todo en un mismo saco”.
Cree que el tema de China es una propuesta “brillante” que hace el Presidente Correa para darle un uso comercial al aeropuerto de la base de Manta y utilizarlo como un punto de entrada de los productos ecuatorianos hacia todos los países Asiáticos y viceversa.
“La diplomacia no se puede basar en estimaciones, nos basamos en los hechos y el hecho es que hay una responsabilidad del Gobierno de los Estados Unidos. Es algo incómodo y molesto pero la relación con los EEUU es mucho más amplia y compleja. El Presidente, la Cancillería y el pueblo tienen el derecho de estar molestos y resentidos por ese tipo de comportamientos. Parece una práctica de una torpeza en los procedimientos que asusta.”, concluyó.