Ecuador no acogió el llamado del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para defender al Gobierno del mandatario boliviano, Evo Morales, ante un eventual golpe de Estado.
La decisión fue adoptada bajo el argumento de que no es conveniente intervenir en los asuntos de otras naciones, explicó la ministra de Relaciones Exteriores, María Isabel Salvador.
“Por el principio de no intervención en asuntos propios de cada país, el Ecuador debe mantener esa política”, enfatizó.
Sin embargo, indicó que ello no significa que el régimen no se solidarice con los países suramericanos en momentos de crisis.
“Podemos solidarnos con Bolivia, Venezuela, Chile, Colombia, con todos los países hermanos y sobre todo los suramericanos cuando están atravesando momentos de crisis”, puntualizó Salvador.