Carta de Asambleista ecuatoriano
Ciudad Alfaro, marzo 3 de 2008
Carta Pública ante los graves acontecimientos en la frontera norte
ASAMBLEÍSTA JAIME EDUARDO ALCÍVAR:
"¡TODAS Y TODOS POR LA PAZ
Y LA SOBERANÍA...
QUE LA PATRIA ES LO PRIMERO!"
Compañero Economista
Rafael Correa Delgado
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Compañero Economista
Alberto Acosta
PRESIDENTE DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE
Como Asambleísta Nacional por Movimiento País y las organizaciones sociales y de trabajadores, me permito apoyar íntegramente las dignas decisiones y expresiones públicas de los compañeros Rafael Correa, Presidente de la República, y Alberto Acosta, Presidente de la Asamblea Constituyente, ante la flagrante violación de la soberanía y del espacio aéreo y territorial del Ecuador por parte del Gobierno y de las Fuerzas Armadas de Colombia.
Expreso mi condena a la ilegal acción cometida en detrimento de la soberanía nacional y los más elementales principios del Derecho Internacional, demostrada por el Presidente de Colombia, su ejército y cancillería, al pretender legitimar regional e internacionalmente el soberbio y belicista concepto de la "Guerra Preventiva" y la supuesta "legítima defensa", contra el territorio de un estado vecino e independiente, cuyo suelo fuera invadido y bombardeado y en donde se realizaran operaciones militares sin aviso previo ni consentimiento del país, formulando falsas aseveraciones contra nuestras autoridades y, ahora, esgrimiendo argumentos poco serios para pretender aislar al Ecuador como "refugio de terroristas".
Apoyo las medidas tomadas por el Presidente de la República, compañero Rafael Correa y nuestro gobierno, pues el territorio ecuatoriano ha sido ultrajado y bombardeado por un ataque aéreo y la posterior incursión de tropas de Colombia, con plena conciencia que estaban violando la soberanía nacional. Y adhiero a la exigencia de nuestro Gobierno a Bogotá, de que respete mediante un compromiso firme y formal ante la comunidad internacional que garantice que no repetirán los hechos inaceptables del 1 de marzo, que se suman a la serie de atropellos sistemáticos sufridos por el Ecuador durante los últimos ocho años, durante el tiempo de aplicación del Plan Colombia.
Me sumo a la postura digna del Presidente de la Asamblea Constituyente quien ha manifestado la necesidad urgente de que el pleno de la Asamblea ratifique la vocación de paz de nuestro país, más aún ahora que la Mesa 9, de Soberanía, Relaciones Internacionales e Integración Latinoamericana de la Constituyente, resolviera aprobar un texto propuesto para la nueva Constitución del Ecuador, en el que se declara a nuestro país como Territorio de Paz, marcando un hito político del nuevo momento que vive la nación.
Me permito proponer que el Pleno de la Asamblea Constituyente resuelva tratar el grave momento nacional y regional, y se redacte y apruebe un llamamiento abierto a nuestra Nación, a los Jefes de Estado de los países amigos y hermanos en Sudamérica, Centroamérica, el Caribe y México, así como de las restantes naciones de Europa, Asia, África y el mundo, para exponer la grave situación actual, denunciar la belicosa e inadmisible postura gubernamental de Colombia, la unificada posición de paz de nuestro país en el tema, y finalmente solicitar la solidaridad de la comunidad latinoamericana y mundial con Ecuador para impedir la tantas veces buscada internacionalización del conflicto colombiano en la región andina y nuestro suelo.
Si inaceptable es la presencia casual de fuerzas irregulares en nuestro territorio, más grave es que un Estado actúe de similar manera y violente todos los principios internacionales bombardeando y masacrando en el territorio de otro Estado. La postura colombiana, fundamentada al parecer en la ilegal tesis norteamericana de las llamadas "guerras preventivas" y similar a la tesis israelí de su llamada "legítima defensa", crea un precedente riesgoso en la región andina y Sudamérica, justo ahora que avanzan procesos de cambio e integración en la inmensa mayoría de naciones, proceso que intenta ser detenido con guerras y provocaciones fratricidas estimuladas por la potencia del norte para desestabilizar estos procesos y hacer de la paz dialogada, el canje humanitario y la negociación una utopía inalcanzable.
Nuestro país no quiere ni puede involucrarse en el conflicto interno que sufre Colombia, desea aportar a la paz interna de dicho país, y diferencia muy bien al hermano pueblo colombiano de su actual élite gubernamental, cuya peligrosa estrategia pone en riesgo la seguridad de la región y pretende convertir al Ecuador en "la Camboya de los andes".
Me uno al llamado del compañero Alberto Acosta a la Unidad Nacional y respaldo de modo decidido la posición soberana y digna del Presidente y Gobierno del Ecuador.
¡Todas y todos por la Paz y la Soberanía!
¡La Patria es lo primero!
Jaime Eduardo Alcívar
Asambleísta Nacional por Movimiento País
c.c.: Asambleístas Constituyentes; Organizaciones Civiles, Sociales y Laborales; Medios de Comunicación nacionales e internacionales.