CORREA EN MIAMI, ELECCIONES Y ALGO MAS (Diario Nuevo Herald, Miami, Sept. 28/07)
Aún resuenan en mi memoria los emotivos aplausos al Presidente de mi país, Rafael Correa, tras su memorable encuentro con ecuatorianos desarrollado el sábado en uno de los hoteles de Miami, de paso hacia la ONU.
“Es la primera vez que un Presidente se acerca a nosotros, nos habla y nos da esperanza”, decía Carlos Garaicoa, residente por varios años de la Florida. Y como él, muchos se convencieron del discurso sin ambages, del mensaje directo, de la visión y profundo amor que tiene por el Ecuador el joven mandatario.
“No rechazamos el libre comercio, -empezó diciendo Correa-. Nosotros no estamos en contra del comercio para el desarrollo. Estamos en contra del ‘bobo aperturismo’ mediante el cual se permitiría ingresar libremente en nuestro país, arroz, soya, maíz y leche subsidiada, lo que arrasaría la producción agrícola de este sector que ya ha sido tremendamente golpeado y es uno de los factores que ha generado migración en el Ecuador”, dijo el Presidente y reafirmó que Ecuador no acepta el Tratado de Libre Comercio “por las mismas razones que una gran cantidad de norteamericanos, sobre todo demócratas, se oponen a esta clase de tratados, porque destruyen el empleo, y si destruyen el empleo en la economía más competitiva del mundo y con subsidios, imagínense como destruiría el empleo en países como el Ecuador”, dijo el Primer Mandatario, decidido a demostrar que no existe contradicción alguna en lo que anunció en campaña y en lo que hace de gobernante.
Ante el auditorio ávido de respuestas -frente a la campaña de desinformación que viene de mi país-, Rafael Correa reiteró sobre el TLC que “No nos vamos a prestar para esas aventuras, más aún en país como el Ecuador que ya no tiene moneda nacional y renunciar a la política comercial, sin tener una moneda nacional, es un suicidio anticipado”. Fue punto final para un postulado que ganó abrumadoramente las elecciones en mi país y que deja sin piso a quienes pretenden desconocer o crear fantasmas donde no existen. ¿O nos van a decir que los TLC son la panacea?
Y Correa siguió. Se lo permiten esos niveles de aceptación nunca antes mantenidos por Mandatario alguno en el Ecuador, en los desgastantes primeros 8 meses y que lo colocan entre los Presidentes de mayor aceptación de América Latina.
Anunció que la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo generará 115,000 puestos de trabajo por año. Previamente, ante periodistas de la talla de Pedro Sevsec, Jorge Ramos y Oscar Haza había indicado que la ejecución de dicho plan de desarrollo requiere del incremento de la inversión pública en un 12% anal hasta 2010, fundamentalmente, en infraestructura de apoyo productivo. Esto significa cerca de 4,500 millones de dólares adicionales, que impulsarán una tasa de crecimiento del PIB de entre el 4.7% y el 5.4% anual.
Alejó el fantasma de Chávez de su Gobierno afirmando que los periodistas deberían también destacar su gran amistad con los Presidentes Michele Bachelet, Nestor Kirchner o Tabaré Vásquez, con quienes tiene muchas coincidencias, pero que no guarda modelos para el Ecuador, que es uno solo.
Reiteró su preocupación por los migrantes ecuatorianos, a quienes alabó su esfuerzo diario y llamó los ciudadanos de la V Región (en Ecuador hay cuatro regiones: Costa, Sierra, Amazonía y Galápagos) y afirmó que la migración es una tragedia nacional y que los migrantes -más de 3 millones en EE.UU. y Europa y cuyas remesas sobreparian los $ 1,700 millones este año-, han sido víctimas de la violencia estructural del país.
Finalmente, invitó a todos los ecuatorianos residentes en el exterior a cumplir este domingo 30 de septiembre con el compromiso histórico de elegir bien para que, quienes nos representen, escriban la nueva Constitución de la República.
Y nos dejó con la esperanza viva de anhelar un futuro de equidad, prosperidad y bienestar, también para los ecuatorianos que se han visto obligados a dejar la Patria, vuelvan para recuperarla. Y, sobre todo, para reunificar a todo un pueblo que ha esperado demasiado...
(Juan Carlos Toledo/Cónsul General del Ecuador en Miami)